jueves, 29 de septiembre de 2016

EL CULTO A LA AUTORIDAD

“Las relaciones con el Estado deben guiarse por consideraciones de simple prudencia y pragmatismo, que implican que los individuos deben tratar con el Estado como un enemigo que es, por el momento, más poderoso.” 
 -Murray Rothbard

Durante los ocho meses que han transcurrido de este mal llamado "Gobierno de Jimmy Morales", se han cometido innumerables abusos de poder por parte de los gobernantes. Nótese que no hablo sólo del Presidente de la república, sino que incluyo a todos los parásitos que viven del trabajo de los demás, especialmente del Poder Legislativo, cuyos integrantes se han adueñado del país.

Los Medios de comunicación libres (las redes sociales) han obligado al Estado a ser más transparente, pero ésto no significa necesariamente que sea más honrado. Por el contrario cada vez es más evidente el despilfarro que los tres poderes hacen con nuestros impuestos.

También es evidente que las acciones del Gobierno, en lugar de estar orientadas a solucionar el problema, han sido encaminadas a empeorarlo. Tenemos, por ejemplo, el aumento aprobado a los gastos de los funcionarios por concepto de viáticos, el incremento a varios impuestos y el intento de reforma fiscal que solamente vendría a empobrecernos más, el aumento al presupuesto nacional para el próximo año; en lugar de reducir el gasto del gobierno. Dichas acciones transparentan la postura de los gobernantes: LES IMPORTA UN PEPINO LO QUE LOS GUATEMALTECOS QUERAMOS.

Nosotros, por nuestra parte, vivimos llenos de indignación, llenamos las redes sociales con publicaciones criticando cualquier error de los mandatarios (como dormirse en una rueda de prensa), pero no llegamos a comprender la razón por la que se siguen cometiendo los abusos; y tampoco conseguimos oponer una resistencia efectiva.

¿Porqué ellos se sienten tan poderosos que hasta se mofan de nosotros?

¿Porqué hacen caso omiso a nuestras demandas?

¿Porqué siguen cometiendo todo tipo de atrocidades?

La respuesta es sencilla: EL PODER DE LOS GOBERNANTES RADICA EN LA MENTE DE LOS GOBERNADOS.

Desde niños se nos ha idiotizado con expresiones como civismo, ciudadano, patriotismo, independencia, soberanía, democracia, institucionalizad y una infinita lista de palabras de las cuales nos hemos vuelto esclavos. No nos atrevemos a cuestionar su significado  pues tenemos miedo de cometer algún sacrilegio.

Rendimos culto al poder de los gobernantes y hasta quisiéramos tenerlo nosotros pues, considerándonos mejores, creemos ingenuamente que actuaríamos diferente. No nos percatamos que dicho poder ha sido heredado  de aquellos que lo tomaron por medio de la violencia, matando y saqueando durante la conquista. No es raro que en la actualidad se siga haciendo lo mismo, No podría subsistir ningún gobierno si no fuera de esta forma.

Existen muchas maneras de resistirnos a los gobiernos, pero sólo lo podremos conseguir en la medida en dejemos de rendirle culto a la autoridad y comencemos realmente a desear la libertad y la independencia.

martes, 13 de septiembre de 2016

LA LIBERTAD (Cuento).

Mayaland era un planeta habitado por seres que poseían una sabiduría impresionante. Seres que dedicaban gran parte de su vida a la contemplación y al estudio del universo y la naturaleza. Para esto habían construido observatorios y centros ceremoniales capaces de resistir condiciones severas y mantenerse en pie durante muchos siglos. Pero nunca se prepararon para lo que estaba por venir. 
Un día llegaron a Mayaland invasores de otro planeta llamado Castillo. Eran seres preparados para la guerra, con armas superiores a las que los habitantes de Mayaland tenían. 
A pesar de su resistencia, los invasores sometieron a los Mayalandianos en poco tiempo. Muchos murieron en la lucha por defender sus propiedades, de las que al final fueron despojados. Los sobrevivientes fueron convertidos en esclavos; y así comenzó una era de dominación por parte de los  castillanos. Sin embargo éstos estaban comprometidos con el gobernante de Castillo; y tenían que tributar a éste un porcentaje de lo que saqueaban. Además debían pedirle permiso para muchas de las atrocidades que cometían. Así pasaron casi trescientos años hasta que un día se reunieron y juntos decidieron desligarse del gobierno de Castillo y poder ser soberanos en el planeta Mayaland. 
Desde ese día, los herederos de ese poder soberano siguen saqueando y dominando a los habitantes de Mayaland, pero encontraron los mecanismos para hacerles creer que son libres, cuando en realidad deben pedir permiso para realizar muchas de sus actividades tales como conducir su vehículo, comprar, vender, construir sus viviendas, entre muchas otras. El despojo también se sigue dando; y existe un grupo de hombres y mujeres fuertemente armados para someter a todo aquel que se resista.
Ciento noventa y cinco años después, los habitantes de Mayaland aún celebran cada quince avo día del noveno mes la libertad en la que les hicieron creer; y quién sabe cuánto tiempo pasara antes de que se den cuenta del engaño.

lunes, 12 de septiembre de 2016

CELEBRA LA INDEPENDENCIA

No es ninguna casualidad que publique este artículo en el mes de septiembre, mes en el en el cual todos los guatemaltecos celebramos el aniversario de la declaración de "independencia", lo que sea que esta palabra signifique.
Y es que parece ser que no tenemos una idea muy clara sobre lo que celebramos este mes.
El hombre nace totalmente dependiente; y continúa así durante los primeros años de su vida. Es durante la adolescencia que los seres humanos   comenzamos a sentir la necesidad de poder decidir lo que hacer, cómo vestir, a dónde ir, Etc. Sin embargo, los recursos necesarios para satisfacer dicha necesidad nos son proporcionados por nuestros padres; y, como consecuencia, ellos se reservan el derecho de decisión en todos esos aspectos.
La necesidad de libertad se intensifica con el paso de los años, pero no es sino hasta que la persona pueda adquirir por sí mismo los recursos, que podrá gozar de tan ansiada libertad.
Esto ocurre también en las sociedades, donde se debe pedir permiso a los gobernantes para poseer y conducir nuestro vehículo, para invertir nuestro capital, para comprar, para vender, para construir nuestra vivienda, Etc. Hasta debemos pedir permiso para pedir permiso.
Entonces, como pueden ver, no hay mucha libertad qué celebrar. Y la razón es que no hemos aprendido a ser independientes. Anhelamos un gobierno que se encargue de todas nuestras necesidades, sin percatarnos que para darnos todo aquello que pedimos al gobierno, deberá quitárnoslo antes.
Muchas han sido las revoluciones, pero todas han buscado una transferencia del poder. Mientras no anhelemos la real independencia, nunca alcanzaremos la libertad que deseamos.
Pero sigamos celebrando, si no la libertad ni la independencia, por lo menos nuestro amor por Guatemala, aunque este sea un concepto tan abstracto como los otros dos.