sábado, 12 de noviembre de 2016

Y COMO VIERON QUE RESISTÍA...

En resumen, cuanto más se han aumentado los gastos del estado en seguridad social y seguridad pública, más se han erosionado nuestros derechos de propiedad privada, más se ha expropiado, confiscado, destruido, o depreciado nuestra propiedad.
 Hans-Hermann Hoppe.
 
El gobierno, aquí y y e cualquier parte del mudo, se parece a la canción de los elefantes que se columpiaban sobre la tela de una araña. 

Las ciencias naturales nos enseñan que existen tres tipos de relaciones entre los seres:

Para comenzar tenemos el mutualismo, que es una relación en la cual ambas partes se benefician, algo así como las relaciones catalácticas que se dan en un mercado libre.

También tenemos el comensalismo, que son las relaciones en las que solamente una de las dos partes resulta beneficiada, pero para la otra, este tipo de relaciones resulta neutral, no la benefician pero tampoco le afectan.

Por último tenemos el parasitismo, que cosiste en una relación en la cual uno de los dos organismos resulta beneficiado a expensas del otro, es decir, afectando a éste ultimo. A este tipo de relaciones se parecen las relaciones entre el gobierno y la sociedad. En todos los pueblos del mundo y en todos los tiempos podemos observar que los gobernantes han vivido ostentosamente mientras que la gente que no está dentro del gobierno lucha por sobrevivir. Pero, ¿de dónde creen ustedes que vienen los recursos para que los gobernantes puedan disfrutar de ese tipo de vida.

Debo aquí aclarar que los primero dos tipos de relaciones son definidos por la ciencia como voluntarios, mientras que el parasitismo se da por la fuerza.

¿Quién de mis queridos lectores estaría dispuesto a pagar impuestos, si éstos fueran voluntarios?  

Y es que, en efecto, los impuestos son el medio coactivo mediante el cual los gobiernos han parasitado a través de la historia. Y digo coactivo pues nunca los impuestos han sido voluntarios. Al contrario, siempre han existido castigos severos para quien se niegue a pagarlos.

Pero volvamos a la canción de los elefantes. El problema se agrava porque a todos nos resulta atractivo ese tipo de vida parasitaria; y por eso no son pocos los que aspiran a un puesto en el gobierno. Con cada cambio de gobierno, miles de personas hacen cola para obtener su hueso. Las instituciones gubernamentales crecen desmedidamente y se crean nuevas instituciones para poder instalar a lo nuevos elefantes sobre la tela de la araña (y como vieron que resistía, fueron a llamar a otro elefante)

La gran pregunta es: ¿Qué pasará cuando la tela ya no resista?



viernes, 4 de noviembre de 2016

CUANDO VEO TUS OJOS

CUANDOVEO TUS OJOS
Cuando veo tus ojos veo en ellos tu alma.
Esa chispa divina atrapada en lo más profundo de su cárcel.
Intentando abrir cada reja que la aprisiona
para convertirse en una llama.

Cuando veo tus ojos veo ellos la alegría.
Intentando ocultar cada pena del presente y del pasado
Y llenar cada espacio y cada  tiempo en tu vida
Y ser la emperatriz de tus días

Veo tu guerra y veo tu paz
veo tu amor y veo tus enojos.
Siento que te conozco de hace siglos

Cuando veo tus ojos.

sábado, 22 de octubre de 2016

Hienas, guepardos y venados

Hienas, guepardos y venados.
La noche estaba por caer sobre aquella llanura donde se habían reunido, a la orilla del río, cuatro hienas, dos chitas y un venado para decidir cuál sería la cena.
Después de largo rato deliberando, acordaron decidirlo por mayoría de votos.
Al pobre venado no le fue muy bien con dicha decisión.

Desde aquella tarde, todo en la llanura se decide de la misma  forma. Le llaman “democracia”.

jueves, 29 de septiembre de 2016

EL CULTO A LA AUTORIDAD

“Las relaciones con el Estado deben guiarse por consideraciones de simple prudencia y pragmatismo, que implican que los individuos deben tratar con el Estado como un enemigo que es, por el momento, más poderoso.” 
 -Murray Rothbard

Durante los ocho meses que han transcurrido de este mal llamado "Gobierno de Jimmy Morales", se han cometido innumerables abusos de poder por parte de los gobernantes. Nótese que no hablo sólo del Presidente de la república, sino que incluyo a todos los parásitos que viven del trabajo de los demás, especialmente del Poder Legislativo, cuyos integrantes se han adueñado del país.

Los Medios de comunicación libres (las redes sociales) han obligado al Estado a ser más transparente, pero ésto no significa necesariamente que sea más honrado. Por el contrario cada vez es más evidente el despilfarro que los tres poderes hacen con nuestros impuestos.

También es evidente que las acciones del Gobierno, en lugar de estar orientadas a solucionar el problema, han sido encaminadas a empeorarlo. Tenemos, por ejemplo, el aumento aprobado a los gastos de los funcionarios por concepto de viáticos, el incremento a varios impuestos y el intento de reforma fiscal que solamente vendría a empobrecernos más, el aumento al presupuesto nacional para el próximo año; en lugar de reducir el gasto del gobierno. Dichas acciones transparentan la postura de los gobernantes: LES IMPORTA UN PEPINO LO QUE LOS GUATEMALTECOS QUERAMOS.

Nosotros, por nuestra parte, vivimos llenos de indignación, llenamos las redes sociales con publicaciones criticando cualquier error de los mandatarios (como dormirse en una rueda de prensa), pero no llegamos a comprender la razón por la que se siguen cometiendo los abusos; y tampoco conseguimos oponer una resistencia efectiva.

¿Porqué ellos se sienten tan poderosos que hasta se mofan de nosotros?

¿Porqué hacen caso omiso a nuestras demandas?

¿Porqué siguen cometiendo todo tipo de atrocidades?

La respuesta es sencilla: EL PODER DE LOS GOBERNANTES RADICA EN LA MENTE DE LOS GOBERNADOS.

Desde niños se nos ha idiotizado con expresiones como civismo, ciudadano, patriotismo, independencia, soberanía, democracia, institucionalizad y una infinita lista de palabras de las cuales nos hemos vuelto esclavos. No nos atrevemos a cuestionar su significado  pues tenemos miedo de cometer algún sacrilegio.

Rendimos culto al poder de los gobernantes y hasta quisiéramos tenerlo nosotros pues, considerándonos mejores, creemos ingenuamente que actuaríamos diferente. No nos percatamos que dicho poder ha sido heredado  de aquellos que lo tomaron por medio de la violencia, matando y saqueando durante la conquista. No es raro que en la actualidad se siga haciendo lo mismo, No podría subsistir ningún gobierno si no fuera de esta forma.

Existen muchas maneras de resistirnos a los gobiernos, pero sólo lo podremos conseguir en la medida en dejemos de rendirle culto a la autoridad y comencemos realmente a desear la libertad y la independencia.

martes, 13 de septiembre de 2016

LA LIBERTAD (Cuento).

Mayaland era un planeta habitado por seres que poseían una sabiduría impresionante. Seres que dedicaban gran parte de su vida a la contemplación y al estudio del universo y la naturaleza. Para esto habían construido observatorios y centros ceremoniales capaces de resistir condiciones severas y mantenerse en pie durante muchos siglos. Pero nunca se prepararon para lo que estaba por venir. 
Un día llegaron a Mayaland invasores de otro planeta llamado Castillo. Eran seres preparados para la guerra, con armas superiores a las que los habitantes de Mayaland tenían. 
A pesar de su resistencia, los invasores sometieron a los Mayalandianos en poco tiempo. Muchos murieron en la lucha por defender sus propiedades, de las que al final fueron despojados. Los sobrevivientes fueron convertidos en esclavos; y así comenzó una era de dominación por parte de los  castillanos. Sin embargo éstos estaban comprometidos con el gobernante de Castillo; y tenían que tributar a éste un porcentaje de lo que saqueaban. Además debían pedirle permiso para muchas de las atrocidades que cometían. Así pasaron casi trescientos años hasta que un día se reunieron y juntos decidieron desligarse del gobierno de Castillo y poder ser soberanos en el planeta Mayaland. 
Desde ese día, los herederos de ese poder soberano siguen saqueando y dominando a los habitantes de Mayaland, pero encontraron los mecanismos para hacerles creer que son libres, cuando en realidad deben pedir permiso para realizar muchas de sus actividades tales como conducir su vehículo, comprar, vender, construir sus viviendas, entre muchas otras. El despojo también se sigue dando; y existe un grupo de hombres y mujeres fuertemente armados para someter a todo aquel que se resista.
Ciento noventa y cinco años después, los habitantes de Mayaland aún celebran cada quince avo día del noveno mes la libertad en la que les hicieron creer; y quién sabe cuánto tiempo pasara antes de que se den cuenta del engaño.

lunes, 12 de septiembre de 2016

CELEBRA LA INDEPENDENCIA

No es ninguna casualidad que publique este artículo en el mes de septiembre, mes en el en el cual todos los guatemaltecos celebramos el aniversario de la declaración de "independencia", lo que sea que esta palabra signifique.
Y es que parece ser que no tenemos una idea muy clara sobre lo que celebramos este mes.
El hombre nace totalmente dependiente; y continúa así durante los primeros años de su vida. Es durante la adolescencia que los seres humanos   comenzamos a sentir la necesidad de poder decidir lo que hacer, cómo vestir, a dónde ir, Etc. Sin embargo, los recursos necesarios para satisfacer dicha necesidad nos son proporcionados por nuestros padres; y, como consecuencia, ellos se reservan el derecho de decisión en todos esos aspectos.
La necesidad de libertad se intensifica con el paso de los años, pero no es sino hasta que la persona pueda adquirir por sí mismo los recursos, que podrá gozar de tan ansiada libertad.
Esto ocurre también en las sociedades, donde se debe pedir permiso a los gobernantes para poseer y conducir nuestro vehículo, para invertir nuestro capital, para comprar, para vender, para construir nuestra vivienda, Etc. Hasta debemos pedir permiso para pedir permiso.
Entonces, como pueden ver, no hay mucha libertad qué celebrar. Y la razón es que no hemos aprendido a ser independientes. Anhelamos un gobierno que se encargue de todas nuestras necesidades, sin percatarnos que para darnos todo aquello que pedimos al gobierno, deberá quitárnoslo antes.
Muchas han sido las revoluciones, pero todas han buscado una transferencia del poder. Mientras no anhelemos la real independencia, nunca alcanzaremos la libertad que deseamos.
Pero sigamos celebrando, si no la libertad ni la independencia, por lo menos nuestro amor por Guatemala, aunque este sea un concepto tan abstracto como los otros dos.

viernes, 19 de agosto de 2016

LA POLÍTICA Y LA RELIGIÓN

Las críticas al presidente Jimmy Morales por su reciente show político-religioso durante un desayuno en compañía de sus secuaces, desayuno que seguramente fue pagado con el dinero que nos quitan a los ciudadanos que sí trabajamos, adolecen de un serio defecto: Muchos son los que dicen que no se debe mezclar la religión con la política, pero nadie, o casi nade, especifica dónde está el problema.

Estas críticas han provocado grandes molestias en muchos creyentes de diferentes religiones, pues se han interpretado como ataques a la religión misma. Y seguramente, en algunos casos, sea así. La deficiencia radica en que no se analiza el porqué la amalgama es algo imposible, es decir, no se analizan los ingredientes por separado.

Un vaso de leche, por ejemplo, es considerado como algo bueno pues es constituye un alimento. Si a este vaso de leche se le agrega alguna sustancia tóxica, como el cianuro u otro veneno, dicha leche más que un alimento se convertiría en algo mortal. Resulta fácil comprender que lo dañino de la mezcla se debe a uno de los dos componentes y queda claro de cuál se trata.

Este análisis también es posible ante la mezcla político-religiosa. Las religiones, por sí solas; es decir, separadas del poder que confiere la ley, son como joyas en bruto que, si bien no convierte a las gentes en santos, proporcionan herramientas importantes en la lucha contra algunos "pecados" o defectos que nos pueden llevar a dañarnos a nosotros mismos o a los demás. La religión es la leche.

La política, en cambio, es el medio utilizado por algunas personas para adueñarse de una parte o el total de la propiedad de otros utilizando la fuerza de la ley. No voy a insistir mucho en demostrar que la política es el veneno. Quien tenga oídos que oiga (como dijo el Maestro).

Es por eso que no tiene sentido alguno la oración del ladrón que le pide al Señor que le deje robar (o robar más para este caso).

Dicen que la religión no se debe mezclar con la política. Y yo pregunto: ¿Con qué se puede mezclar un veneno para que sea algo beneficioso?

Es claro que la política no se puede mezclar con nada. Ni siquiera con la política misma, pues terminan matándose entre sí.

viernes, 29 de julio de 2016

EL PERRO QUE MORDÍA A SU AMO

Cuentan la historia de un hombre de edad avanzada, honesto y trabajador. No le hacía daño a nadie. Más o menos como cualquiera de nosotros.
Su nombre: Juan Pueblo.
El problema es que no todos en aquel lugar eran tan buena persona como Juan. Habían algunos por ahí que no eran tan honrados y era necesario cuidarse de ellos. Para este menester, Juan Pueblo había optado por agenciarse de un perro al que llamó Emperador.
Juan salia todas las mañanas a trabajar, confiado de que su casa estaría segura, pues la protegía su perro Emperador. 
Poco tiempo pasó antes de que en la casa de Juan, los amigos de lo ajeno volvieran a hacer de las suyas. El pobre hombre estaba decepcionado. Tanto trabajo para conseguir el perro, cuánto le costaba alimentarlo; y todo en vano.
Tiempo después Juan comenzó a observar que aquel perro inútil también se comía la comida que había guardado para la cena. También vio con mucha decepción. que las flores de su jardín, aquellas flores que él cuidaba con tanto esmero, estaban siendo destruidas. Obra de su inútil can.
Desesperado Juan quiso dejar al perro amarrado, pero cuando lo intentó, éste se abalanzó sobre él y lo ataco ferozmente. Ataques que se repitieron varias veces en los día siguientes
Un día, Juan Pueblo se cansó de aquella situación; y decidió ponerle fin. El problema era que no tenía el valor (o la cobardía) para quitarle la vida al animal. Así que decidió regalárselo a  un vecino que no era de su agrado.
Pero Emperador regresó a su casa antes que él.
Muchas cosas intentó el hombre para deshacerse del perro, pero éste siempre regresaba.
Pobre Juan no sabía qué hacer. 
Pero un día se le ocurrió una brillante idea. 
Como de costumbre, esa tarde, el perro también lo recibió con una mordida. Pero Juan no se inmutó. Caminó hacia la alacena y, acto seguido, guardo toda la comida que tenía, en un lugar alto y bajo llave.
Desde aquel día Juan dejó de alimentar al perro. Éste fue perdiendo poco a poco las fuerzas hasta que un día murió.
Después de ésto, juan ha sido víctima de uno que otro robo. Pero los daños han sido, por mucho, menores que el desastre que su perro provocaba.

sábado, 2 de julio de 2016

El poder del mercado.

Muchos creen que son los gobiernos los que logran el desarrollo económico. Pero en realidad dicho desarrollo siempre se ha dado en mejor forma cuando no existe la intervención del gobierno.


http://newmedia.ufm.edu/gsm/index.php/El_poder_del_mercado

miércoles, 8 de junio de 2016

EL MUNDO NO CONOCE EL CAPITALISMO





"Todo el mundo quiere vivir a expensas del Estado. Olvidan que el Estado vive a expensas de todo el mundo."

Frédéric Bastiat 



Muchos modelos de gobierno han sido ensayados a través de la historia en todo el mundo. Se habla de monarquías, oligarquías, dictaduras, socialismo, comunismo; y, en nuestro país hemos llegado a lo máximo en materia política: la alabada democracia. Un poco tergiversado el concepto pero democracia al fin.


Y es que no es lo mismo seleccionar dentro de varios aspirantes al gobierno a quienes decida la mayoría a que todos tengamos que vivir como los gobernantes o la mayoría lo dicte, pues en este caso se convertiría precisamente en eso: una dictadura de las mayorías.


Otro concepto que también ha sido malinterpretado es el que corresponde al capitalismo. Es por eso que me he propuesto en este artículo hacer algunas aclaraciones al respecto.

Comenzaré por recurrir al diccionario de la Real Academia Española, que define el capitalismo como el sistema económico basado en la propiedad privada de los medios de producción y en la libertad de mercado.

Nótese que no es, como muchos creen, un sistema político en el cual el gobierno otorgue privilegios y prebendas a los más acaudalados. Ese sistema de gobierno que conocemos en los países que suponemos capitalistas, nada tienen que ver con esta filosofía.

Tampoco es un sistema que promueva la voracidad por el dinero, como otros creen. De ninguna manera. Al tratarse de un sistema económico, y no un sistema político, cada individuo es libre de procurar su desarrollo económico como quiera. El que quiera ser rico luchará pos serlo; y quien quiera ser pobre tendrá la libertad de hacerlo. Esto, sin buscar los privilegios del Estado y respetando la propiedad privada. Cuando apelamos a la intervención del Estado a nuestro favor para enriquecernos, abandonamos el capitalismo y caemos en lo que se conoce como neoliberalismo.

Por mi parte diré que todos los medios son medios de producción, por lo que me referiré solamente a la propiedad privada. En este sentido, diré que nunca ha existido en el mundo un gobierno capitalista, pues todo gobierno requiere recursos que no produce, por lo que se ve en la necesidad de expoliar, por la fuerza, parte de la propiedad de los gobernados. Lo que conocemos como impuestos.

De tal manera que el único gobierno capitalista posible sería un gobierno ad honorem que cumpla sus funciones con contribuciones voluntarias. Esto no es una utopía. En muchos lugares se están llevando a cabo tareas de vigilancia, trabajos de infraestructura y apoyo a los necesitados por organizaciones voluntarias, muchas veces integradas por los mismos vecinos.

Los detractores del capitalismo en realidad no lo conocen; y se oponen a sistemas que privilegian a unos cuantos acaudalados. En su lugar proponen un sistema que otorgue privilegios a los pobres y “desvalidos”, Pero dichos privilegios obligatoriamente tendrían que pagarlo otros; y en tal caso tampoco se respetaría la propiedad. Esta  última es la institución que la humanidad inventó para convivir en paz.


Los conflictos en el mundo se dan cuando no se respeta la propiedad. De tal manera que el tan odiado capitalismo es, en realidad, un sistema que promueve la paz.

viernes, 29 de abril de 2016

LA GRAN CONTRADICCIÓN


"Cuando la ley y la moral se encuentran en contradicción, el ciudadano se encuentra en la cruel disyuntiva de perder la noción de lo moral o de perder el respeto a la ley, dos desgracias tan grandes una como la otra y entre las cuales es difícil elegir" 
                                                                   Frédéric Bastiat

La felicidad, a pesar de ser lo que se persigue en cada acción humana, se parece a veces a un animal escurridizo, al cual llegamos a atrapar pero pronto se nos escapa de las manos. ¿A qué se debe esto?
Una de las razones la constituye el hecho de que no la saboreamos, realizamos una acción que nos produce cierta satisfacción, pero estamos pensando en nuestras acciones siguientes y en la felicidad que éstas nos provocarán, o en las anteriores. Como lo que pasa cuando desayunamos y estamos pensado en nuestro próximo recorrido para llegar al trabajo.
Otra razón es que muchas de nuestras acciones producen una felicidad inmediata pero hay que pagar un alto precio en el futuro. 
Pero una de las cosas que más interfieren con la felicidad es la contradicción. Por supuesto, es muy difícil alcanzar la felicidad si vivimos de acuerdo con paradigmas que se contradicen.
Muchas veces hemos "aprendido" que no es bueno ser conformista, sin embargo, también nos han "enseñado" que es malo ser ambicioso.
Muchos defensores de los derechos de los animales comen carne de los mismos.
Muchos artistas regalan su arte pero se quejan de la falta de apoyo económico.
Muchos están en contra del progreso pero no cesan en utilizar los frutos de éste. Como es el caso de la minería, las hidroeléctricas y el desarrollo tecnológico.
Abundan aquellos que culpan a los ricos de la pobreza, pero son o quieren ser ricos.
"No es posible que haya gente muriendo de hambre mientras otros tienen cosas que no necesitan" publican algunos desde sus iphone.
"Los políticos lo único que hacen es robar" arguyen muchos que aspiran al poder político.
Pero una de las mayores contradicciones está relacionada con el Estado y el derecho de propiedad. Ambas son instituciones que han sido aceptadas por la sociedad, por lo que podrían considerarse como legítimas. El problema es que se contradicen mutuamente. El Estado ha sido concebido como el defensor de dicho derecho, pero no puede existir sin expoliar (en términos de Bastiat) la propiedad de sus habitantes. Y no conforme con esto, el Estado atenta contra la vida y la libertad del individuo. Este antagonismo ha provocado grandes conflictos y calamidades en todo el mundo a través de la historia.
Nótese que que no estoy calificando a una institución de buena y a la otra de mala. Solo digo que tarde o temprano tendremos que renunciar a una de las dos.

miércoles, 20 de abril de 2016

JUSTICIA, CRIMEN Y CASTIGO.

"En numerosas regiones de la América colonial, demasiado pobres para permitirse el dudoso lujo de la cárcel, los tribunales condenaban a los ladrones a trabajos forzados en beneficio de sus víctimas, hasta que redimían su deuda" Murray N. Rothbard.

El diccionario de la Real Academia Española define la justicia como el principio moral que lleva a dar a cada quien lo que corresponde. Pero, ¿quién es capaz de determinar qué corresponde a cada uno? En el liberalismo se consideran derechos naturales: la vida, la libertad y la propiedad. Murray Rothbard resume éstos en uno solo: el derecho de propiedad. 

Hasta aquí vamos “bien”. Las cosas se complican cuando se dan violaciones a estos derechos naturales de un individuo por parte de otro. ¿Cómo determinar lo que corresponde tanto a la víctima como al agresor? Desde tiempos remotos, las sociedades han dejado esta decisión en manos de los gobernantes, aunque sabemos que estos no son los hombres más sabios del mundo. Y es que para llegar a una conclusión sobre este problema se necesitaría mucha sabiduría.

En algunas sociedades antiguas se acudía al principio de retribución o indemnización a la víctima. Esta indemnización era, por supuesto, pagada por el agresor. De esta forma ambos recibían lo que “les correspondía”. Este principio se fue deformando en la medida que los Estados fueron ampliando su esfera de acción Hasta llegar a lo que conocemos hoy: Una “justicia” en la cual el agresor, si se da el caso, es recluido en una cárcel en la cual todos los tributarios, incluyendo a la víctima, tenemos que mantenerlo. El delincuente en cuestión puede quedar en libertad pagando una suma al Estado. Dicha suma puede ser mayor o menor a la que corresponde según la agresión, pero de ninguna manera llegará a manos de la víctima. 

Es por eso que las personas han perdido la confianza en la “justicia” del Estado y han decidido hacerla “por su propia mano”. En este tipo de sociedades existe una mayor certeza del castigo, lo cual disuade a las personas de cometer agresiones a los derechos de terceros. El problema en este caso es que no existe el mínimo análisis sobre la proporcionalidad del castigo que corresponde según la agresión; y de esta forma se incurre en castigos demasiados severos que tampoco van encaminados al resarcimiento de la víctima. A veces se ha condenado a muerte a personas inocentes.

Entre los creyentes de las palabras del evangelio provoca un gran dilema el tema de la justicia, pues por un lado sentimos la necesidad del castigo y que, sin éste, las cosas nunca van a cambiar; y por otro lado sentimos la necesidad del perdón, como nos enseñó el Maestro. Nos es muy difícil abandonar nuestros rencores contra aquellos que hacen el mal y confiar en la justicia divina.

Se puede deducir de lo anteriormente expuesto que existen tres maneras de administrar la justicia: La justicia del Estado, La justicia por cuenta propia, y la justicia divina. Y de las tres, la primera es la más imperfecta.

martes, 5 de abril de 2016

GUATEMALA "DESPERTÓ"



Y muchos están tan habituados, dependen tan absolutamente del sistema, que lucharían para protegerlo.
                                  Morfeo


Los acontecimientos políticos ocurridos en Guatemala durante el 2015. La caída de sus más poderosos mandatarios, la derrota electoral de los partidos que más dinero invirtieron en campaña y que más delitos cometieron, dieron a los guatemaltecos una luz de esperanza. Creímos que el cambio tan anhelado estaba cerca, no porque las autoridades elegidas hayan sido las correctas, sino porque los ciudadanos comenzaríamos a actuar de forma más consciente y seguramente estaríamos allí para evitar que los gobernantes abusen del poder. “Guatemala despertó” fue la frase con la cual describimos el nuevo pensamiento de los guatemaltecos.

No obstante, actualmente podemos ver cómo las autoridades nos siguen dando atol con el dedo. Estupefactos vemos los guatemaltecos cómo los gobernantes manipulan la legislación a su conveniencia, sin que los gobernados acertemos en oponer una resistencia efectiva a dichos abusos. Prueba de ello es la reforma a la ley electoral y de partidos políticos con la cual los miembros del congreso están haciendo un festín sin que en las redes sociales se dejen ver, hasta el momento, mayores manifestaciones en contra.

Pero ese no es el mayor de los problemas. El gran error es creer que los malos son quienes tienen el poder actualmente; y no darnos cuenta que el problema es el poder mismo. “Pero el poder, como decía Jacobo Burckhardt, es malo per se, ejérzalo quien lo ejerza. Corrompe a quien lo maneja, induciendo al abuso". Mises (1927).

Mientras no comprendamos esto. Seguiremos creyendo que los cambios pueden ser logrados por el estado si éste está conformado por intelectuales, campesinos, religiosos, ateos, indígenas, ladinos, capitalistas, socialistas, mujeres, hombres o cualquier otro grupo al que pertenezcamos. 

Mientras no comprendamos la naturaleza del poder, tampoco entenderemos la naturaleza del Estado. No veremos que éste es el principal violador de los derechos más sagrados de las personas. 

A este nivel de inconsciencia se debe que se vean por doquier miles de personas buscando pertenecer a este ente coactivo, buscando el poder para intervenir en la vida de los demás por la fuerza que la ley les confiere.

Por otro lado vemos a quienes quieren ser gobernados, personas que les gusta la interferencia del estado en nuestras vidas pues creen que sin ella estaríamos perdidos. Y piden más gobierno para solucionar los problemas económicos, ambientales, de seguridad, se salud, y hasta de los perros callejeros, sin darse cuenta que ya existen entidades para estos problemas y que la medicina nos sale más cara que la enfermedad.

Mientras no nos demos cuenta que:

El Estado es que más viola nuestros derechos.

El estado no produce; y que cualquier cosa que demandemos de él, tiene que quitárselo a otros y a nosotros mismos.

El estado es el peor administrador.

El Estado no tiene ni la necesidad ni la voluntad ni la capacidad de solucionar los problemas.

Mientras sigamos deseando el poder, ya sea en manos de otros o de nosotros mismos, seguiremos dormidos y Guatemala no despertará.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Al César lo que es del César

"Pues, como organización criminal, con todos sus ingresos y activos derivados del crimen de los impuestos, el Estado no puede poseer ninguna propiedad justa".
                                                                      Murray N. Rothbard.

¿Cuántas veces hemos leído o escuchado condenas para los evasores de impuestos? La gran mayoría de personas consideran a éstos “criminales” Y se escandalizan si alguien propone que los verdaderos criminales son los que los cobran.

Es una falacia muy común pues es lo que se nos ha enseñado desde niños. Este y otro puñado de dogmas forma parte del CNB con el que se “domestica” a los ciudadanos para no cuestionar la autoridad del Estado.

Dentro de los defensores de los impuestos se cuentan muchos cristianos que aseguran que el pago de impuestos es un mandato bíblico; y como argumento toman precisamente la frase de Jesús: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.

Con la esperanza de no ser tomado como blasfemo, presento una diferente interpretación: Tal vez Jesús quiso decir que las cosas terrenales no son importantes para Dios, que a Él le interesa nuestro ser; y que el dinero en realidad sirve sólo para dotar al cuerpo de lo que necesita.

Es decir que el Cesar podría representar en este caso a todo lo material.

Pero no me haga mucho caso. Como muchas otras interpretaciones, la mía también podría estar errada.

Pero si argumentamos que Cristo se estaba refiriendo meramente al César, ¿qué es propiedad de él? Aquellos que defendemos el derecho de propiedad, creemos firmemente que la riqueza (material) pertenece a quien la produce o a quien éste se la cede voluntariamente. Esta transferencia del derecho de propiedad podría ser en calidad de intercambio por otro bien. Entonces el César no es propietario de nada; y todo lo que los gobernados le ceden no lo hacen de forma voluntaria, sino bajo amenaza de una agresión mayor. A esto en algunas sociedades se le llama “Extorsión”. 

Si usted, al igual que yo, defiende el derecho de propiedad, no podrá negar que los impuestos constituyen un robo.

Y, entonces, ¿Comete algún delito aquel que evita que le roben?

domingo, 13 de marzo de 2016

El camión de don Pancho. (Cuento)

"El gobierno, hemos visto, si no retorna pronto al buen camino, si no cesa en su interferencia, tiene que ir adoptando sucesivamente medidas cada vez más graves"
                                                                     L. von Mises.

Había una vez un pequeño pueblo llamado Tanga Manga Apio. Su riqueza provenía, en mayor parte, de la producción textil y agrícola. Su nombre proviene de los productos principales.
Había en aquel pueblo unos cien habitantes, más o menos. Su extensión era lo suficientemente grande para que uno de ellos pensara que era necesario un medio de transporte para intercambiar los productos. Don Pancho fue quien primero adquirió un viejo camión, con el cual ofrecía dicho servicio a sus vecinos. Su objetivo principal era recuperar lo gastado en la compra del camión, su mantenimiento y una cuota por el trabajo que él mismo realizaba. Cada habitante viajaba en promedio una vez diaria y el viaje le costaba 1.00.
El gobernante de Tanga Manga Apio, no conforme con la calidad del servicio de don Pancho, decidió que su gobierno se encargaría de proporcionar el servicio con una mayor calidad y de forma gratuita. Adquirió un camión más moderno, contrató un piloto, a quien le asignó un salario muy “dignificante”, Formó una secretaría para atender las quejas de los usuarios y nombró a un inspector para investigar dichas quejas.
Los costos del servicio se duplicaron; y para cubrirlos el gobernante estableció un impuesto de transporte de 100.00 mensuales para cada habitante.
Actualmente sigue siendo el gobierno quien se encarga de prestar dicho servicio de forma “gratuita”. Algunas deficiencias se han podido cubrir gracias a pequeños sobornos. Pero los habitantes de aquel lugar no están del todo conformes con el servicio. No logran descifrar dónde está la raíz de los problemas; y piden un mejor control para que las cosas mejoren. El gobernante está pensando aumentar el equipo de trabajo para fiscalizar al inspector bajo el llamativo nombre de “fortalecimiento de las instituciones”. Y para esto propone un pequeño y necesario aumento al impuesto de transporte.

Pasará algún tiempo antes de que los habitantes de Tanga Manga Apio se den cuenta que lo mejor sería volver a pagar el servicio a don Pancho y que de ningún modo los convierte en malos ciudadanos dejar de pagar el impuesto de transporte al gobernante.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Y usted, ¿qué tan machista es?

"Si los machistas fueran solo los hombres, los mandamos a vivir a la luna y se solucionó el problema"
                                                                                                              Gloria Álvarez.

El origen del poder de los gobernantes radica en la mente de los gobernados. Esto aplica también para las relaciones conyugales. Es común que uno de los dos miembros de la pareja desee tener más derecho de decisión que el otro; y lo logrará en la medida en que el otro lo acepte.
Tal vez en una sociedad primitiva las actividades se dividían según su rudeza, dejando al hombre las actividades más rudas, pues éste posee más fuerza física que la mujer. La mujer, entonces, fue relegada a las actividades dentro del hogar, las cuales podían ser más livianas. De esta forma se estableció una división del trabajo en la cual el hombre procuraba el abastecimiento de alimentos para el hogar y la mujer los preparaba y servía.
En la actualidad, a pesar de que la consecución de los medios no requiere necesariamente fortaleza física, aún se conserva la idea primitiva de que debe ser el hombre quien se encargue de esa tarea. Es tan fuerte este paradigma que, incluso, se han creado leyes para obligar al hombre a cumplir con esa “obligación”. Y, como consecuencia, aún se cree que la mujer debe permanecer en el hogar y ser ella quien sirva y atienda a los demás miembros de la familia.
Otra consecuencia de dicha distribución del trabajo en la familia fue que, al permanecer las mujeres en el hogar y los hombres fuera de él, estos último tuvieron más oportunidad de relacionarse con sus semejantes dando lugar a una sociedad en la cual las decisiones colectivas eran tomadas por ellos.
Es necesario notar que estos dos paradigmas han sido aceptados tanto por los hombres como por las mujeres. Por doquier se observan madres que les dicen a sus hijas que deben servirle sus alimentos, lavarle y plancharle la ropa y prestarle otro sin fin de servicios al marido. Tampoco es raro que teniendo la oportunidad de elegir a una mujer como gobernante, la gran mayoría de votos  favorezcan a candidatos varones.
Si bien es cierto hay ahora muchas personas (hombres y mujeres) que practican y promueven la igualdad, no son suficientes para erradicar las ideas primitivas antes mencionadas. Se requiere mucho trabajo aún en la divulgación de esa diferente forma de vida que proponen.
Sigamos, entonces, con la ardua tarea de fomentar la igualdad, no solo de géneros, sino también de razas – si es que tal cosa existe- Pues al final todos somos personas. Pero no nos amarguemos mucho. Mientras exista quien quiera ser oprimido, siempre existirán opresores. ¿Para qué sufrir queriendo salvar a quien no quiere ser salvado?

En lo personal, no quisiera que hubiera una persona que tenga más poder que las demás. Esto implicaría la eliminación de cualquier forma de Gobierno, pero esta idea resulta muy radical para la mayoría. Así que a los defensores de la igualdad no nos queda más que vivir de acuerdo con nuestras convicciones, siempre respetando la vida, la libertad y la propiedad (nuestra y de los demás)
                                                                                         

miércoles, 17 de febrero de 2016

EL DIPUTADO NO ES UNA MALA PERSONA

"El hombre justo no es aquel que no comete ninguna injusticia, si no el que pudiendo ser injusto no quiere serlo". 


Desde abril del 2015, las críticas a los políticos se han intensificado a tal extremo de convertirse en ataques. Tanto que algunos han tenido que abandonar sus cargos y otros se han quejado de Bullying político. Después del destape de la olla donde se cocinaban los jugosos beneficios que disfrutaban los trabajadores del Congreso, dichos ataques se direccionaron a los integrantes de este organismo, y por más que han hecho por desviar la atención, sigue estando de moda el ataque a los diputados.
Es por eso que, en este artículo, me he propuesto defenderlos.
Y es que el diputado no es una mala persona, por lo menos no peor que usted y que yo. La corrupción (la codicia, la envidia, el egoísmo, y otros males) es una enfermedad que nos afecta a todos.
Ellos –los pobrecitos- son sólo víctimas del sistema. Pues se les asigna la difícil tarea de administrar más de medio millón de quetzales al mes a cada uno, mientras que las funciones que competen a su cargo y para el cual los hemos elegido –o compraron su curul- son funciones que usted y yo podríamos hacer sin incurrir en mayores gastos; y por lo mismo ad honorem. Podríamos, por ejemplo, reunirnos una vez al mes; y en línea para que sea más barato.
Pero qué haríamos con ese medio millón? Si no es necesario trabajar mucho ni gastar mucho, no nos quedaría otra que recurrir al robo y al despilfarro. El transfuguismo y la reelección son solo producto de su lamentable situación.
Tócanos, pues, a los guatemaltecos de buen corazón salvar  a estos pobres hombres y mujeres de ese suplicio en que se encuentran. Tócanos exigir la pronta y drástica reducción al presupuesto del organismo legislativo. Es la única forma de evitar a ellos y a futuros diputados la penosa necesidad de buscar los exagerados privilegios para ellos y sus allegados.  Y cuando lo hayamos conseguido o paralelamente, si así lo desean, habrá que buscar a los desdichados de otros organismos para salvarlos.